[parte 3] Todo lo que querías saber acerca de la vida
He aquí. Pequeños bocados de sabiduría tan profundos como simples, breves y dulces. Esta es la sabiduría de los siglos, la más antigua sabiduría de la tierra. La sabiduría que no solo te vuelve más informado, sino que también eleva el alma y nuestra conciencia, lo que nos hace más puros, nítidos, iluminados y profundamente satisfechos.
Aquí vamos:
1. No existen pecados que no podamos corregir o arreglar. Nuestros pecados y comportamiento más oscuro no sólo pueden limpiarse. Sino hasta pueden convertirse en verdaderas BENDICIONES, ventajas y rayos de LUZ en el MOMENTO que reconocemos nuestras acciones negativas y transformamos nuestros verdaderos rasgos de personalidad e impulsos que nos llevaron a actuar negativamente en un principio.
2. Hay sólo una cosa que todos queremos más que felicidad interminable y el paraíso.
¿Qué podríamos desear más que eso? ¿Estás listo? Queremos satisfacer nuestras dudas, ocuparnos en nuestra incredulidad y sumirnos en nuestro escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar esa felicidad y el paraíso. Esta razón, y sólo por esta razón es que debemos traer la Kabbalah a nuestras vidas ya que tiene el poder para erradicar la influencia cínica, pesimista y dudosa que es el ego, lo que en la Kabbalah ancestral se denomina «El Adversario».
3. El conflicto más grande en la tierra no es entre religiones, entre naciones o entre enemigos de cualquier tipo. El mayor conflicto es entre nuestro ego y la verdad.
4. Dios no nos castiga. Nunca. Jamás. Nos castigamos al aferrarnos a la misma conducta que desde el principio provocó el caos. Cada una de nuestras acciones es un bumerán. Un dominó. Tarde o temprano se nos devuelve la repercusión de una acción. Ésta es la causa del «castigo». Culpar a Dios o a nuestros enemigos es simplemente vivir en la negación y asegurar que nuestra oscuridad y caos continúan.
5. En el momento que aceptamos que somos la causa de nuestros problemas, nos volvemos fortalecidos con la sabiduría y la fuerza para convertirnos en la causa de la solución. Pero tiene que ser con el 100% de responsabilidad para que funcione.