EN LA RADIO
La música no viene de un aparato de radio. Viene de una estación de transmisión. El aparato de radio es sólo el transmisor que recoge la señal y la retransmite. El cerebro es como un radio. Los pensamientos no surgen de la materia del cerebro. Son transmitidos desde dos fuentes. El alma, que es una chispa de la Luz del Creador. Y de la fuerza llamada “El Adversario”, también conocido como el ego humano. Para preservar nuestro libre albedrío sólo podemos escuchar la voz del “Adversario”. Alto y claro. Sólo cuando conquistamos el ego, dejamos ir nuestras emociones reactivas, logramos apagar la música del ego y escuchar el suave susurro de nuestra alma.








