3400 AÑOS DE ESCLAVITUD

La historia tradicional de la Pascua habla de esclavitud, exilio y, eventualmente, libertad de la tierra de Egipto para los Israelitas. Tradicionalmente, esta esclavitud ha sido descrita como trabajo brutal bajo el tronar de los látigos, con una abundancia de sangre, sudor y lágrimas. Los antiguos Kabbalistas, sin embargo, pusieron de manifiesto algunos hechos interesantes que han sido, en gran medida, pasados por alto por rabinos, sacerdotes, ministros, papas y eruditos por igual.

A nivel literal, la historia de la Pascua nos dice que los Israelitas estuvieron esclavizados en Egipto durante 400 años. Fueron esclavos e hijos de esclavos,  cautivos del Faraón descorazonado,  regidor de Egipto.

Entonces llegó un gran líder llamado Moisés. En misión Divina, Moisés ganó la libertad de su pueblo. Después los guió por una larga y ardua jornada, incluyendo la famosa desviación a través del Mar Rojo.

Eventualmente llegaron al Monte Sinaí, donde tenían una cita con el destino. Pero he aquí la parte interesante: los Israelitas probaron la libertad por primera vez en siglos, y aún así comenzaron a gimotear y quejarse ingratamente en cuanto empezó a hacer un poco de calor en el desierto. ¡Incluso le rogaron a Moisés que los llevara de regreso a Egipto! Hasta acusaron a Moisés de intentar asesinarlos.

¿Acaso debemos creer que los Israelitas en realidad tenían una buena vida en Egipto?¿Fué la vida en el desierto peor que la esclavitud en ese lugar?

Hay algo que no está del todo bien aquí. La historia literal no tiene sentido. ¿Por qué se supone que debemos evocar esta cuestionable historia, año tras año, durante la festividad llamada Pascua?

¿Y qué hay acerca de la esclavitud de otros pueblos a lo largo de la historia? Debemos asumir que únicamente los Israelitas vivieron momentos difíciles en la historia mientras que la vida fue un camino de rosas para otros pueblos?

El venerado Kabbalista conocido como el Arí (Rav Isaac Luria) notó estas mismas discrepancias; se hizo las mismas preguntas examinando el Santo Zóhar, un libro que trae Luz a todas las naciones y pueblos.

Lo que tenemos a continuación son respuestas muy esclarecedoras del Arí y del Zóhar

DESENTRAÑANDO EL CÓDIGO

El Arí reveló que la historia bíblica completa es un código. Egipto es una palabra codificada que se refiere al ego humano. Egipto es una metáfora de la naturaleza incesantemente reactiva y egoísta de la humanidad. Cualquier aspecto de nosotros que nos controla es Egipto.

Así que culpar hoy a los antiguos egipcios, árabes o musulmanes por nuestros problemas es cosa del pasado. Ninguna otra persona  es nuestro problema ni nuestro capataz.

Es nuestro ego, simple y llanamente, a lo que la Biblia y el Zóhar se refieren cuando hablan de ”Egipto”.

El control e influencia que el ego humano tiene sobre nosotros es la relación amo/ esclavo más antigua de la Creación. Toda la humanidad – no solo los Israelitas- esta esclavizada por esta fuerza negativa llamada “ego”.

El ego se nutre de dos maneras:

1. Lo alimentamos nosotros mismos. ¿Cómo? Nuestras acciones egocéntricas causan una gratificación instantánea. Cada vez que escuchamos y sucumbimos a las tentaciones del ego, obtenemos una inyección momentánea de energía y el ego captura la Luz del Creador que estaba destinada para nosotros EN CASO de haber resistido al ego. Así es como funciona el juego de la vida. Cada vez que reaccionamos al ego, lo fortalecemos y perdemos la energía y la Luz que el Creador había destinado para nosotros.

2. Existe una fuerza global de oscuridad que incita nuestro comportamiento reactivo. Nuestros egos individuales también nutren colectivamente a esta fuerza global de oscuridad. La fuerza global provoca terremotos, tsunamis, virus del ébola, pandemias, huracanes y otros desastres “naturales”. El ego individual es lo que causa problemas en los negocios, el matrimonio, la salud personal, el bienestar emocional y todos nuestros miedos, preocupaciones y ansiedades. Y, lo más importante, el ego individual es lo que causa nuestras dudas, cinismo y escepticismo acerca de todo lo que acabo de escribir. En especial acerca de la idea de la oscura  fuerza global. Así es como existe y continua existiendo.  La duda en nuestra mente  es su estrategia misma de supervivencia.

El ego y la esclavitud toman diversas formas prácticas:

  • Somos prisioneros de los aspectos de nuestra existencia material basados en ego.
  • Estamos sujetos a la servidumbre de nuestros caprichos reactivos y deseos egocéntricos.
  • Somos esclavos de nuestros impulsos insensatos.
  • Estamos cautivos por nuestras carreras, trabajos y relaciones superficiales.
  • Somos prisioneros de las percepciones que las otras personas tienen de nosotros.
  • Estamos encarcelados por la necesidad que tiene nuestro ego de ser aceptados por otras personas.
  • Somos rehenes de nuestra constante necesidad de superar a nuestros amigos.

Nuestro ego es nuestro verdadero capataz; y es tan bueno en lo que hace que la mayoría de nosotros ni siquiera nos percatamos de que estamos en esclavitud.

Deseamos comenzar una dieta, pero la posponemos. Ego

Queremos hacer ejercicio, pero lo postergamos y engordamos más. Ego

Queremos dejar de fumar, gritar y abusar verbalmente de otros. Pero no podemos. No tenemos la fuerza de voluntad. Ego.

Nos controla.

La única manera de obtener la libertad de esta abrumadora influencia es la Pascua. Punto.

Lo puedes negar y el ego te amará.

Puedes no creerlo, y el ego te provocará y te sentirás más listo que el resto de la gente.

La oscura fuerza global ha convertido a la Pascua en una tradición y un momento de reunión familiar (donde usualmente discutimos con nuestros familiares) en lugar de la tecnología y herramienta más poderosas para liberarnos de la misma muerte. ¿Te imaginas? Estamos ciegos al poder de la Pascua y hablamos de negocios o mantenemos tradiciones o completamente la ignoramos y estamos sufriendo y muriendo por esta razón.

Cuando la Pascua se lleva a cabo de manera incorrecta, sin comprensión y sin la tecnología ni herramientas de Kabbalah para activarla, se convierte en una experiencia espiritualmente vacía y con cero resultados. Los últimos 2000 años de sufrimiento global son prueba de esto. La Pascua no ha hecho nada para cambiar el mundo.

Sin embargo, los secretos de la Pascua han estado ocultos en el Zóhar todo este tiempo.

RESPONSABILIDAD

Mientras estaban esclavizados en Egipto, los Israelitas no asumían la responsabilidad de sus propias vidas.

Podían mantenerse como víctimas. Si el caos los azotaba, no aceptaban la culpa. Es mucho más fácil ser víctima –esclavo- que aceptar la responsabilidad por los problemas de la vida.

¡Y cómo nos gusta ser las víctimas! Es absolutamente encantador y delicioso. Atraemos tanta energía quejándonos y gimoteando y sintiendo pena por nosotros mismos. Especialmente cuando engañamos a suficientes personas para que nos escuchen y se solidaricen con nuestra situación.

El problema es que la energía que recibimos es temporal. Es un paso hacia adelante, dos hacia atrás. Empeoramos nuestra situación cuando nos quejamos.

La mentalidad de víctima era la verdadera esclavitud en Egipto. El Éxodo de los Israelitas los llevó a la libertad genuina y el control de su propio destino. Pero con la libertad llegó la responsabilidad y esto representó un prospecto incómodo.

No nos gusta ser responsables. A mí me sucede. Ser responsable requiere de esfuerzo. El victimismo es como un pegamento muy potente. Es difícil retirarlo una vez que se seca y queda adherido a tí.

Este es el significado espiritual detrás de las quejas súbitas de los Israelitas y su deseo de regresar a Egipto. Era mucho más fácil para los Israelitas ser esclavos y víctimas y culpar a los Egipcios de todo. De esa manera, todos los eventos negativos estaban simplemente “mas allá de su control”.

Pero la realidad es esta: ningún evento está más allá de nuestro control. Sin embargo, nuestra naturaleza reactiva nos ciega a la oportunidad de libertad y el secreto de la responsabilidad. De pronto, nos enfrentamos al reto de vernos en el espejo y culparnos a nosotros mismos por el caos y las dificultades que nos suceden. Y, hasta cierto punto, también debemos aceptar la responsabilidad por el dolor del resto del mundo.

Si podemos aceptar esta responsabilidad (y no es fácil) entonces podemos tomar el poder puro de la libertad genuina y el control sobre el cosmos y ponerlo sobre la palma de nuestra mano. Cuando nos convertimos en la causa absoluta de todos nuestros problemas podemos convertirnos en la causa absoluta de nuestra solución.

MÁS CÓDIGOS

Los rituales relacionados a la Pascua son el cable, la tecnología a través de la cual la corriente espiritual alcanza nuestras vidas.

Es tecnología de banda ancha viajando por un cable de fibra óptica, descargando energía intensa de libertad hacia nuestras vidas. Examinemos el significado espiritual interno detrás de algunos de los conceptos más comunes de la Pascua.

ABSTENCIÓN DEL PAN

Durante los Ocho Días de la Pascua, el pan es reemplazado por la Matzá.

Probablemente el 95% de la gente que ha estado “celebrando la tradición” de la Pascua no tiene ni idea de la genialidad de la tecnología y el poder que esta sencilla comida representa.  La mayoría de la gente se burla de la Matzá y existen incontables chistes acerca del periodo de la Pascua.

De nuevo, el ego está meramente saboteándonos y manteniendo la muerte y el dolor vivos,  para el mundo y para nosotros mismos.

Los Kabbalistas nos enseñan que el pan es una herramienta omnipotente. El pan es como una antena empleada para transmitir energía spiritual- es por esto que el pan se incorpora en los rituales de tantas religiones.

Kabbalah nos enseña que el pan también está relacionado  metafísicamente con el ego humano. Así como el pan tiene el poder de expandirse y elevarse, nuestro ego tiene la habilidad de elevarse y expandirse.

PAN SIN EGO

La Matzá es pan sin conciencia de ego. Es pan cuya naturaleza egoísta ha sido suprimida y erradicada. Al comer Matzá con la meditación e intención Kabbalística apropiadas, recibimos el poder para suprimir nuestro ego. De esta manera, podemos librarnos de la esclavitud y elevarnos a grandes alturas espirituales.

Si comemos Matzá porque nuestros padres comieron Matzá y nuestros abuelos comieron Matzá y queremos conserver una tradición, todo lo que capturaremos serán calorِías. Se convierte en una galleta inútil y e infructuosa.

Si comprendiéramos de lo que realmente se trata, si venciéramos nuestro cinismo y concibiéramos un poco de la absoluta genialidad de los mecanismos y diseños detrás de la fabricación de esta tecnología alimenticia, desencadenaríamos el poder de la sanación, de la libertad, de la existencia absolutamente inmortal destruyendo el origen mismo del ángel de la muerte- el ego global e individual.

VELOCIDAD DE LA LUZ

El pan también atrae una energía abrumadora al hogar. Por esta razón, ni siquiera una miga se permite durante la Pascua, cuando esta infusión de energía alcanza intensidades ultra altas.

Considera este ejemplo: Conduces un automóvil a 30 millas por hora. Si bajas la ventana, el cambio en la presión del aire en el vehículo es minima. Todavía puedes controlarlo sin problemas. Supón ahora que estas volando un avión a propulsion. ¿Sabes qué? ¡Incluso la grieta más diminuta en una de las ventanas lo sacaría violentamente de control y lo conduciría hacia el desastre!

Durante la Pascua estamos como volando a la velocidad de la Luz- así de intensa es la Luz de la libertad. El ego es tan fuerte, tan magnífico en su poder e influencia puros, que se necesita una infusión inimaginable de Luz para liberarnos de sus garras. Especialmente de ese escepticismo.

Incluso el fragmento mas pequeño de pan en tu sistema te enviaría a tí y a tu comportamiento reactivo en una salvaje trayectoria de colisión contra el caos a lo largo del año.

DIEZ PLAGAS

Tanto los científicos como los Kabbalistas concuerdan en que la realidad consta de diez dimensiones, cada una de las cuales está expresada en nuestra propia constitución espiritual. En otras palabras, nuestro ego e impulsos oscuros  abarcan diez niveles de negatividad.

La historia bíblica habla de Diez Plagas que fueron desatadas sobre Egipto. La Kabbalah antigua explica que se necesitaron diez ráfagas de energía para aniquilar los diez grados de negatividad que viven dentro de la naturaleza humana. Una vez que los diez niveles sean erradicados, lograremos la libertad genuina del ego y de nosotros mismos.

Todos los fascinantes secretos y misterios detrás de los rituales de la Pascua son completamente revelados en la Hagadá Kabbalística de la Pascua en español.

CÓDIGO DE TIEMPO

De acuerdo con el calendario hebreo, la noche de Pascua abre una ventana de oportunidad única en el universo. La puerta de la prisión se abre súbitamente. Adquirimos la oportunidad de escapar y huir de la prisión de nuestro ego, de nuestro miedo y nuestras inseguridades.

De hecho, esta apertura fue creada hace unos 3,400 años cuando los Israelitas fueron liberados de la esclavitud en esta misma fecha.

La libertad que apareció en Egipto tenía un propósito: crear una reserva de energía para todas las generaciones futuras, para que pudiéramos acceder al poder de la libertad en nuestras propias vidas.

La física moderna nos dice que la energía nunca se disipa. La misma energía espiritual de libertad regresa cada año en durante la noche de Pascua.

El tiempo es como una rueda que gira. La libertad que se hizo disponible hace 3,400 en Egipto regresa de nuevo en esta fecha exacta. Los eventos no pasan a nuestro lado como un tren de ida. Nosotros nos movemos a través de esa rueda de tiempo mientras gira, revisitando los mismos momentos cada año. Lo único que cambia son las “decoraciones del escenario”que nos dan la ilusión de un año nuevo y una vida diferente.

Espero que despertemos todos para ver como el ego ha puesto la venda sobre los ojos del mundo, un mundo atrapado en el materialismo que trae gratificación instantánea unida al dolor y sufrimiento a largo plazo. Simplemente no logramos conectar los puntos. No nos damos cuenta de que el origen de todo caos, sin importar de qué tipo, puede rastrearse a alguna acción radicada en el ego que nosotros mismos llevamos a cabo.

¿Por qué no conectamos los puntos? ¿Por qué no vemos el orden subyacente y su conexión con la conciencia humana?

Porque estamos esclavizados.

Logremos la verdadera libertad este año y que toda la gente, de todas las naciones, experimente la Luz sanadora del Creador para que la paz exista eternamente.

 

Billy Philips

Billy Phillips es estudiante del Kabbalista Rav berg y Karen Berg desde 1989. Ha tenido el papel decisivo de ayudar a que la Kabbalah sea accesible a las masas, trabajando en proyectos tanto privados como públicos bajo la guía del Kabbalista Rav Berg. Ha ofrecido conferencias acerca de una variedad de temas, siendo el más notable la profunda conexión entre Kabbalah, el Cristianismo, el Islam y el mundo de la Ciencia.

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