RAV BERG: LA DURA VERDAD DE DONDE NOS ENCONTRAMOS AHORA MISMO

¿Cómo sabemos si somos un verdadero y amado estudiante de nuestro maestro, el Kabbalista, Rav Berg? ¿Cómo sabemos si somos un verdadero estudiante del camino  que Rav Ashlag, Rabbi Shimon y todos los kabbalistas de este único linaje han establecido para nosotros? ¿Como estudiantes del Zohar, cómo sabemos si estamos ayudando a impulsar este mundo hacia nuestra redención final o si la retrasamos por nuestras acciones? En pocas palabras, ¿Cómo sabemos dónde nos encontramos?

¿Será nuestro grado de lealtad?

Pensemos en esto por un momento. Lealtad significa que podemos permanecer leales a Rav Berg, Karen Berg y a este camino por 25 – 30 años. ¿Pero, eso nos hace únicos? ¿No le son leales sus personas a IBM y General Motors y otras corporaciones?  Claro que lo son. Entonces, ¿La lealtad distingue a un estudiante de Kabbalah o a un maestro de Kabbalah de los empleados, gerentes y ejecutivos de otras grandes corporaciones, organizaciones no lucrativas o incluso de las distintas religiones?

Puedes encontrar a las personas más leales en los distintos tipos de crimen organizado, como la Mafia, como código Omertà, que se trata de silencio y honor entre ladrones.

Entonces podemos tachar a la lealtad de la lista.

TRABAJO DURO

¿La habilidad de trabajar realmente, realmente duro y de trabajar realmente, realmente largas horas, suficiente para contestar esas tres preguntas de arriba?

No creo. Las personas de negocios arriesgan todo y trabajan 24 por 7. Generalmente empiezan de abajo y enfrentan una existencia sin dinero y condiciones de vida horribles, conforme trabajan año tras año tras año, hasta que finalmente tienen gran éxito. Algunas personas trabajan 50 años antes de que finalmente obtengan éxito financiero.

Y hay activistas y voluntarios que también trabajan todo el día, sacrificando todo por promover una causa y hacer del mundo un lugar mejor. Entonces, ¿Trabajar increíblemente duro distingue a un estudiante de Kabbalah o maestro de personas relacionadas con alcanzar el objetivo último, que es la redención de la humanidad y el fin de la muerte?

Ciertamente, no.

Entonces no tiene sentido estar orgulloso de nuestros muchos años o de nuestro trabajo duro en el camino de la Kabbalah cuando se trate de determinar si somos verdaderos estudiantes de Rav Berg y Karen Berg. Sin sentido hablar acerca de lo mucho que hemos soportado en el camino de la Kabbalah si estamos hablando del objetivo de alcanzar felicidad eterna y existencia inmortal.

¿EL CONOCIMIENTO ES PODER?

¿Qué sobre la inteligencia?  ¿Qué si estamos empapados en conocimiento de Kabbalah, bien versados en la sabiduría de las 10 emanaciones luminosas de Rav Ashlag, Qué si somos doctos en las leyes de la Torah, incluyendo todos los detalles de cómo fielmente y precisión observar el camino rigurosos de los preceptos?

Bien, El Kabbalista Rav Ashlag es evidentemente claro sobre esto (aferrate a ti mismo): Rav Ashlag dice que el camino de la Torah o es la droga de la muerte o el árbol de la vida. Wow. Esa es una dura, provocativa y profunda declaración. No es que tanto conocimiento uno posea lo que determina si la Torah emana muerte o irradia vida.

¿Entonces qué es?

Ahora ya determinamos que cuando se trata de contestar las tres preguntas al inicio de este artículo, no se trata que tan leales seamos; y tampoco qué tan duro hemos trabajado o; qué tanto hemos estado en este camino; y ciertamente no de qué tanta información o conocimiento tengamos sobre Kabbalah.

Entonces, ¿De qué se trata?

¿Qué separa a los hombres de los niños? ¿Qué separa a las niñas de una verdadera mujer de valor?

Si hay un criterio, si hay un sólo rasgo que nos pruebe que somos verdaderos y amados estudiantes del Rav, si hay una sola característica que incuestionablemente nos impulse a nosotros y a este mundo hacia nuestra redención final y el fin de la muerte, el dolor y el sufrimiento, entonces ese rasgo debe ser impecable.

¿Captaste eso? El rasgo, se ser verdad, tiene que ser perfecto y sin falla. No puede ser un rasgo que puedan compartir y encontrarse entre los gangsters, asesinos seriales, activistas políticos, científicos, líderes religiosos o cualquier otra persona sobre la Tierra.

Si el Zohar va hacer la afirmación audaz que tiene el poder de lograr el sueño imposible del paraíso en la Tierra, entonces tiene que ofrecernos la única y peculiar característica que no tiene equivalente o paralelo entre otras enseñanzas al grado de como lo tiene en el camino de la Kabbalah. Debe tener el rasgo y técnica de comportamiento que no se encuentra entre los billonarios de Silicon Valley o Wall Street o los cateles de droga gente religiosa de cualquier tipo.

Otra vez, la mayoría de las personas de manera natural asume que la lealtad, una determinación impecabe, el trabajo duro y una prolífica inteligencia deberían ser suficientes.

Pero mis queridos amigos, eso ni siquiera se acerca. Como acabamos de demostrar, un patológico asesino en serie podría tener el IQ mas alto que se pueda imaginar. Un asesino a sueldo podría ser el más leal de los humanos sobre la Tierra cuando se trate de firme y verdadero hacia un jefe del crimen. Y los doctores sin fronteras podrían ser las almas más trabajadoras sobre la Tierra. Pero ninguno de estos grupos tienen el poder o nos ofrecen la promesa de terminar la muerte, unir a la humanidad y traer lo que sea que el paraíso verdaderamente sea, a nuestra Tierra para siempre.

Pero el Zohar hace esa promesa.

Pero esa promesa llega con una condición. Debemos descubrir el rasgo, la única característica y comportamiento que nos guiará directo a la meta suprema.

¿Qué es?

Es la voluntad y la determinación de deshacerse del feo ego.

Es nuestro coraje de buscar y reconocer al adversario, nuestro ego, en toda y cada situación que nos encontremos, y dejar de lado cualquier otra preocupacion u objetivo.

Lean y relean las últimas dos líneas una y otra vez antes que digas “¡Ahah!”

Criminales, líderes empresariales, empleados y personas de todo tipo no se dedican unicamente a erradicar el ego. Si, hay buenas personas en el mundo que desarrollan buenos trabajos, verdaderamente humildes y genuinos actos de cuidar y compartir. Pero estoy hablando acerca de un camino y de personas quienes están dotadas con el peor de los egos y el más grande de los deseos de recibir  en la Tierra, dedicando su vida a erradicar la influencia del ego por el objetivo particular de terminar con la muerte y crear el paraíso en la Tierra! No hay camino ni persona mas enfocado. Esto es el porque la Kabbalah es el camino más difícil de andar.

Y por cierto, cuando erradicamos el ego, automáticamente somos leales, trabajadores y profundamente sabios,  la sabiduría emerge con cada disminución del interés personal.

Después de todo, la deslealtad, la flojera y la ignorancia de la verdad genuina son consecuencias y síntomas de ego. Esta es la razón de porqué erradicar el ego es la más suprema, noble y poderosa búsqueda de todas. Sin embargo lo negamos y no logramos hacerlo tan pronto como los tiempos se endurecen y nos empujan a ser puestos a prueba hasta el límite.

Piensa en esto por un momento antes de continuar leyendo.

¿CÓMO NAVEGAR NUESTRO MUNDO?

Recientemente di una conferencia a estudiantes de Kabbalah de todas partes de Europa que se reunieron para un retiro en Gerona, España con Karen Berg y Michael Berg. Durante una de las comidas me senté con alguien de nombre David que me dijo era piloto. David me contó una historia de miedo que sucedió en uno de sus vuelos de entrenamiento.

Un día mientras volaba con su instructor, su pequeño avión se encontró con una terrible tormenta.  El avión empezó a oscilar, caer, levantarse y tambalearse y David estaba perdiendo su propio control. Todo lo que podía ver por la ventana eran pesadas nubes. No cielo, no tierra, no horizonte. Después de unos minutos mas de drástica caída y oscilar atrás, adelante y de un lado a otro, a David le estaba dando vertigo. Le estaba costando trabajo saber donde era arriba o abajo. El empezó a sudar frío.

El instructor le repetía que dejara de ver hacia hacia afuera de las ventanas frontales y laterales, mientras volaba el avión para recueperar su control. Era una tormenta de nubes grises y aún no podía ver nada que no fueran las nubes. Al contrario, el instructor le dijo a David que no moviera sus ojos del panel de instrumentos y que confiara en el. Por completo.

El panel de instrumentos.

Esa era la clave. Así fue como pudo obtener lecturas correctas de su velocidad, posición y dirección.

David dijo que fue lo más difícil que ha tenido que hacer porque su instinto natural -el instinto de supervivencia-, lo forzaba a ver a través de la ventana para saber en dónde demonios estaba. Era casi imposible, dijo, dejar de ver. Fue ir en contra de cada hueso y nervio en su cuerpo.

Forzar sus ojos a que vieran el panel de instrumentos para tener una lectura de su velocidad, posición y dirección, al tiempo que el avión se movía como muñeca de trapo, fue la acción más desalentadora de los comportamientos del mundo, porque el estaba confiando su vida en la lectura del panel de instrumentos durante esas condiciones de tormenta.

Pero lo logró.

Al mantener sus ojos en el panel de intrumentos y leerlo, el navegó sano y salvo fuera de la tormenta.

Yo encuentro esta historia muy profunda al relacionarla con Kabbalah.

He estudiado Kabbalah por 25 años. He visto a estudiantes y maestros ir y venir. Algunos al poco tiempo. Algunos después de muchos años. Algunos de ellos trabajaron sin parar. Algunos eran como enciclopedias, cuando se trataba de conocimiento de Kabbalah. Y algunos eran personas tan leales, como uno no espera encontrar.

Pero al final todas esas características no fueron suficientes. Eventualmente perdieron su camino cuando dejaron de ver el panel de instrumentos. Tarde o temprano todos nos encontramos una tormenta en este camino y si quitamos la vista del panel de instrumentos que nos guía fuera de la tormenta, uno pierde del sendero, perdiéndose por siempre.

Entonces la pregunta del millón de dólares es:

¿Cuál es el panel de instrumentos en Kabbalah?

El panel de instrumentos que guarda el secreto de nuestra cercanía o lejanía de Rav Berg, y nuestra velocidad y dirección relacionada con el destino de redención, es el ego humano.

El estado de nuestro ego y su influencia sobre nosotros, nos dice que tan rápido nos acercamos o alejamos de La paz mundial y La paz personal. Determina y revela dónde nos encontramos en términos de lugar y cercanía con nuestro maestro y la dirección a la que nos dirigimos, ya sea hacia la redención global o alejándonos de ella.

Si se alimenta al ego de maneras obvias -o peor de manera sútil y oculta- eso significa que estamos lejos del Rav y lejos de la Redencion. Podemos trabajar duro hasta que nos sangren las manos. Podemos dormir en el piso, viajar alrededor del mundo, estudiar hasta la media noche absorbiendo una tonelada de conocimiento. Pero no te equivoques, sí alimentamos nuestro ego, le hacemos cosquillas o le servimos de cualquier forma, no sólo todo eso es para nada, sino que estamos emanando, en palabras de Rav Ashlag, la fuerza de la muerte en el mundo.

Todos tenemos ego. El ego siempre está presente. ¿Pero lo podemos admitir? Y cuando esta fuera de control ¿lo podemos detener cuando alguien nos lo señala? Cuando es una minucia, ¿podemos observar nuestro ego con un ojo y nuestro trabajo con el otro? Si no podemos en su totalidad e incuestionablemente admitir que es nuestro ego, y dejar ir la negación, entonces es puro ego. En cambio, si podemos admitir al 100% que es nuestro ego y nos avergüenza de sobré manera y nos humilla, entonces eso no se considera ego.

Perder ego o fortalecer nuestro ego es el único criterio en el momento de determinar sí estamos cerca o lejos del Rav y la meta final. Nunca se a tratado de quien esta en lo correcto y quien esta equivocado, quien tiene más conocimiento o quien tiene menos. Nunca. Siempre.

Los problemas de los correcto o equivocado es importante en el mundo de los negocios o en el mundo del crimen o en el mundo de la academia y la ciencia. Pero nunca en Kabbalah. Esa no es la forma de medir el éxito y el logro de la meta. Así no es cómo determinamos nuestra velocidad, posición y dirección en este sendero.

Preocuparse por la lealtad o lo correcto e incorrecto o que tan listos somos, bueno, eso es como ver por la ventana en una fuerte tormenta mientras volamos nuestra avioneta Cessna de dos motores y todo lo que vemos son nubes grises alrededor de nosotros. Perderemos nuestro temple, perderemos nuestro camino y eventualmente nos perderemos por siempre.

La fuerza llamada Satán -el oponente- creará todo tipo turbulencia y tormentas a lo largo de este sendero para tratar de noquearnos fuera de nuestros pies. el va a crear argumentos y debates e historias para que nos concentremos en estar en lo correcto y probar que la otra persona está equivocada sólo para que nuestros ojos y conciencia no estén en el panel de instrumentos. Encontraremos la equivocación en otros. trataremos de convencer a otros de nuestros puntos de vista, opiniones y sabiduría. El oponente incluso nos permitirá estar en lo correcto. De hecho, el recreara una situación para asegurar que nosotros estemos en lo correcto. De esa manera estamos ocupados en argumentar y probar nuestro punto, alimentando nuestro ego, en lugar de mantener nuestros ojos en el panel de instrumentos y en encontrar la forma de combatir nuestros feos egos para que volemos en la dirección correcta.

Cuando quieras renunciar al sendero, pon tus ojos de nuevo en el panel de instrumentos. Hazte unas preguntas. ¿Renunciar alimentará mi ego y me dará alivio? Por supuesto que lo hará. Pregúntate: Si me quedo en el sendero, y trago mi orgullo, y dejo ir mi juicio y los conceptos de correcto o incorrecto ¿Eso lastimará mi ego o le hará cosquillas a mi ego? Puedes estar seguro que dolerá muchísimo. Pero sabrás que es lo que tienes que hacer, te proveerá con valor y agallas.

¿Qué lastimaría y molestaría más a mi ego?

Esta es la única pregunta que debemos hacer cuando busquemos dirección y guía en cada situación que enfrentemos. Estas son las únicas lecturas que debemos hacer cuando naveguemos este sendero y este mundo de Kabbalah, si queremos ser estudiantes amados del Rav, y si queremos alcanzar la meta de la Redención con misericordia en lugar de con juicio.

Hacer esta pregunta debería ser la posición automática dada por un hecho, en la cual respaldarnos cuando nos sentimos perdidos. Confundidos. Inseguros. Con incertidumbre. Locos. Enojados. Dudosos. Encuenta tu ego cuando tengas certeza que estás en lo correcto. Cuando sepas que tu sabes más. Busca y encuentra el ego cuando estés convencido que la otra persona está equivocada y no rindete de tratar de ganar el argumento, aunque estés en los correcto. Siempre alejate de este tipo de distracciones y concéntrate en los que absolutamente lastimaría más a tu ego.

No es cuántos años llevemos en el sendero lo que cuenta. Si hay un mínimo cambio y dolor en el ego, hay un mínimo de progreso hacia la Redención a pesar de todos esos años de trabajo duro.

A QUIEN LE IMPORTA QUE TAN DURO ES

Una persona puede escalar el Monte Everest. Esa es una difícil tarea que pocas personas en el mundo han logrado. Pero cuando la persona llega a la cima, el ego humano es el mismo ego que cuando estaba abajo. Entonces trabajar mucho y tener grandes logros en este mundo no son medida ni lecturas que usemos para determinar dónde nos encontramos en el sendero al Mesías o, nuestra cercanía con el Rav.

EL PRECIO QUE DEBEMOS PAGAR

Si verdaderamente queremos ver el término de la muerte -que es un objetivo impensable que suena a locura- entonces debemos soportar una inpensable y loca cantidad de dolor en nuestro ego. No hay otra manera. Ninguna.

Por trabajar mucho, el Mesías no va a aparecer por la puerta. O porque seamos leales. O porque seamos listos. O porque nos pongamos el tifilin o porque usemos cierto tipo de vestuario religioso. Como dice Rav Ashlag, si nos enfocamos en acciones y hechos externos sin enfocarnos en deshacernos del ego y experimentar ese terrible dolor que viene con ello, entonces la Torah y todos sus preceptos se convertirán en la droga de la muerte. Entonces, quizá tengamos razón en como llevar a cabo un determinado precepto, pero traemos muerte y oscuridad al mundo porque nuestro ego estaba en la mezcla y no en el foco de nuestro trabajo. podríamos encontrar fallas en otros, pero estamos creando oscuridad a través de nuestros hechos.

La verdadera transformación del mundo a una felicidad auténtica, paz e inmortalidad sólo sucederá cuando una masa crítica de ego haya disminuido. Y el dolor para disminuir es cantidad de ego es impensable, inimaginable e insoportable. Por eso es que en 5,000 años no ha sucedido. El hombre a través de la historia y hasta el día de hoy prefiere morir que perder su ego. Es prácticamente imposible perderl todo. Pero ese es el precio que debemos pagar para obtener una existencia inmortal. Y si muchos de nosotros compartimos el trabajo y compartimos el dolor, podemos disminuir el dolor. Y cuando compares 6,000 años de insoportable dolor en el ego, a una eternidad de felicidad y alegría más allá de los que hoy el ser humano puede imaginar, esos seis mil años son menos que un nano segundo. De hecho, junto a la eternidad, seis mil años es como un cero. Pero el creador cálculo que ese es el suficiente tiempo para evolucionar la conciencia necesaria para apreciar la alegra sin fin que es nuestro destino y eliminar el pan de la vergüenza. En otras palabras, es la suficiente cantidad de trabajo para que podamos sentir que tuvimos incidencia en crear el Paraíso.

EL FONDO DEL ASUNTO

O el ego muere o el cuerpo muere. El cuerpo ha estado muriendo desde el amanecer de la vida humana. Ahora es el turno del ego.

Pero el oponente es brillante. Es inteligente. ¿Y adivina qué? Por años Rav Berg nos dijo que el oponente es más leal, más trabajador y más inteligente que todos nosotros juntos. Esa es la verdadera razón de porque no podemos usar esos tratos y técnicas para derrotarlo. Nunca sucederá. Cuando pensamos que somos muy inteligentes e incluso más inteligentes que el oponente, es el convenciéndonos que somos más inteligentes que el. ¡Brillante! Y el tiene el poder de alimentarnos con luz temporal, hacerle cosquillas al ego para ayudar a convencernos.

Habla de un reto difícil y monumental.

Nuestras únicas guías para determinar qué camino seguir es preguntarnos, qué cosa verdadera y genuinamente lastimaría más a mi ego. Si escogemos, a próposito, realizar el movimiento equivocado, porque ese movimiento equivocado fragmenta nuestro ego, Rav Berg nos dice, que a largo plazo, no sólo nosotros generaremos luz por lastimar nuestro ego, sino que el movimiento equivocado resultará ser el movimiento correcto a largo plazo. Pero nosotros nunca de los nunca veremos eso en el momento. No está permitido. Sí vemos el resultado, tendríamos ego.

Una vez más, la única pregunta a realizar en cada situación, no sólo en algunas situaciones, es esta: ¿Qué es lo que más lástima a mi ego? Entonces hazlo.

Y recuerda, el adversario tratará de convencernos que estamos lastimando nuestro ego. El utilizará nuestro estar en lo correcto para convencernos que somos nada y sin valor y humildes y mansos. Pero eso también es un truco por que el ego vive en los dos lados del espectro. En otras palabras, el ego nos hace creer que no podemos equivocarnos. Pero repito, el ego nos puede convencer que no podemos hacer nada bien. El ego nos puede hacer sentir arrogantes y presumidos e inteligentes. O puede hacernos sentir no valiosos y con bajá auto estima.

Entonces ¿Cómo podemos saber sí es el ego engañándonos o si es un dolor genuino lo que sentimos?

Pregúntale a tu enemigo.

Pídele una amigo del cual estés celoso te diga que piensa de ti y que te diga en que estás mal y que entonces te diga que tienes que corregir y que demonios es lo que ahora estás haciendo mal.

Entonces escucha pasé lo que pase.

Pase lo que pase.

Las respuestas que son las más difíciles de escuchar y aceptar son las verdaderas respuestas. Las respuestas que rechaces son luz pura. Y las respuestas que no entiendas, también son luz.

Pero las respuestas que fácilmente puedas aceptar con tu intelecto, bueno, son tonterías puras. Hay una sensación de que hacemos las cosas bien cuando decimos que somos nada y señalamos nuestro propio ego. Eso no cuenta. Uno sabe que se trata de ego verdadero cuando duele mucho y cada hueso y nervio  en tu cuerpo te suplica que lo rechaces y lo niegues.

UNA VERDAD OCULTA POR MUCHO TIEMPO SOBRE CERTEZA

Hay un tremendo y profundo secreto simple de Rav Berg que compartí en Gerona, España y después en Londres concerniente a certeza. Aquí el secreto: Tú, yo y todos sobre la Tierra ya tenemos el poder perfecto de certeza absoluta. ¿Realmente? ¡Absolutamente!

El problema es este, tenemos certeza en nuestras dudas.

Tenemos certeza en las mentiras que nos dice nuestro ego.

Entonces la certeza no es el problema real en esto. Alcanzar certeza NO es la meta del Centro Kabbalah, cuando profundizamos como Rav Berg explica.

¿Cuál es la meta?

Eliminar ego.

¿Por qué?

El ego es duda.

Si no hubiera Oponente / Ego en nuestra conciencia no tendríamos más dudas. ¿Adivina qué? En ese momento (sigue esta con atención) nuestro poder innato de certeza entonces traería el Paraíso a la existencia de inmediato por que entonces no dudaríamos más del Paraíso. Todo lo que veríamos en nuestra mente y en nuestra imaginación son las maneras de alcanzar la felicidad y la bondad. Todo lo que veríamos serían las ideas que generarían estar contento como nunca se ha dicho y placer y felicidad.

Por que el oponente está imbuido en nuestra conciencia nuestra certeza trae al frente la realidad que el oponente quiere.

Bienvenido al planeta Tierra; un lugar de oscuridad, hambruna, pobreza, genocidio, homicidio, adicción a las drogas y muerte.

Esto es la razón suprema para enfocarnos totalmente en erradicar nuestro ego tal como es el único trabajo del Centro Kabbalah. Una vez que haya desaparecido, el paraíso llega a través del poder de nuestros sueños y estos a través del poder de nuestra mente. Sí, así de simple. Pero les aseguro que no es fácil.

Sí quieres creer la imagen y la evidencia y todas las pruebas e ilusiones que el Oponente conjura en tu cabeza, estarás en lo correcto.

Y justo así, el oponente gana otra ronda.

LA VERDAD SOBRE SINAÍ

Los Israelitas vieron muerto a Moisés en el Monte Sinaí Y por ello construyeron el becerro de oro. Sí, al Oponente llamado Satán se le permitió crear una ilusion, tan real y tangible como la habitación en la que estas sentado ahora. El Oponente creó una realidad donde Moisés estaba muerto y los Israelitas lo presenciaron. De repente ellos perdieron certeza en la inmortalidad que Moisés llevó a Sinaí y así es cómo se equivocaron en el Monte Sinaí. Lo único que tenían que hacer era mantener certeza en la existencia inmortal y certeza en Moisés.

Ahora, piensa en eso.

Sí vieras a un amigo o un ser querido (Dios no lo permita) muerto, ¿Vas a decir que es una ilusión? claro que no. De ninguna manera. Entonces que se suponía que debían pensar los Israelitas cuando Satán conjuró una visión que mostró el cuerpo físico de Moisés muerto ascendiendo al cielo. Mantener certeza en un momento así es una tarea casi imposible. Pero si verdaderamente quieres terminar lo lógico que es la muerte y la lógica que gobierna este mundo físico, necesitamos certeza más allá de la lógica. De otra manera, nos quedamos en este lógico mundo de oscuridad y podemos estar en lo correcto cada momento de cada día en toda discusión, pelea, debate y situación que encaremos. Y podemos permanecer en oscuridad y muerte y lastimados.

Esta es la razón de porque los israelitas vieron primero el milagro del Mar Rojo y el milagro de las diez plagas. Para formar su certeza en el poder de la luz y Moisés como su canal.

Como el Rav dijo frecuentemente, “Que estúpidos somos, tratando de estar en lo correcto y creyendo en lo que el oponente nos muestra.” Cometemos los mismos errores. Hemos visto milagros en el Centro. Tenemos bendiciones invaluables en nuestras vidas. Y entonces, cuando la primer tormenta llega, o la tormenta llega treinta años después para tambalear nuestros mundo, quitamos la vista del panel de instrumentos, del ego, y entramos en pánico y nos vamos en picada hacia tierra dirigiéndonos a un aterrizaje con choque.

Esto es el porque el Rav dijo que las tres palabras más importantes en el universo son: “pase lo que pase”.

La certeza más allá de la lógica se alcanza sólo si siempre podemos decir y vivir las palabras “¡Pase lo que pase!”

Sí, pero yo acabo de escuchar y leer e incluso ver eso, !Pase lo que pase!

No hay excepción. Ninguna. Tacha la palabra “pero” de tu vocabulario.

Y ahora, armado con esta sabiduría y este panel de instrumentos, puedes tratar de ver sí eres un cercano y amado estudiante de Rav Berg y Karen Berg y si estas empujando este mundo y a ti mismo hacia la Redención final, o retrasándola.

Pero sólo si tienes las agallas y el valor de ser honesto contigo mismo.

Por favor comparte esto con cuantas personas sea posible. Has un esfuerzo adicional para que le llegue a la mayor cantidad de personas posibles, incluidos estudiantes y maestros. Es momento de poner de regreso nuestros ojos sobre el panel de instrumentos para que podamos navegar sanos y salvos a lo largo del sendero hacia una pacífica transformación final del mundo.

Billy Philips

Billy Phillips es estudiante del Kabbalista Rav berg y Karen Berg desde 1989. Ha tenido el papel decisivo de ayudar a que la Kabbalah sea accesible a las masas, trabajando en proyectos tanto privados como públicos bajo la guía del Kabbalista Rav Berg. Ha ofrecido conferencias acerca de una variedad de temas, siendo el más notable la profunda conexión entre Kabbalah, el Cristianismo, el Islam y el mundo de la Ciencia.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR…

1 Response

  1. Alexia Gómez dice:

    Este articulo me llego al alma gracias por compartirlo, estudio kabbalah hace tres años y es tan fácil y a la vez tan difícil apagar nuestro ego! A trabajar en “pase lo que pase”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*