CONFESION: DIFAMADOR ARREPENTIDO SE RETRACTA

Abajo tenemos una carta, que en lo personal pienso arroja inmensa luz y aclara muchas de las ideas planteadas en contra de EL CENTRO DE KABBALAH.  La carta es de un señor de nombre Stephen Glass, ex voluntario, estudiante y administrador del Centro de Kabalah en Toronto:

UNA CARTA DE CONFESION Y ARREPENTIMIENTO

He leído con gran interés acerca de recientes ataques acusando al Centro de Kabbalah y referente a sus pagos de impuestos, impulsados por algunos alumnos descontentos.  Como puedo saber yo que estos ataques fueron hechos por estudiantes descontentos?  Bueno lo sé porque en algún momento yo fui uno de ellos, y hoy en día me arrepiento de las mentiras que cree y profane con el único propósito de difamar el Centro de Kabbalah. Hoy en día y por siempre estaré agradecido que las autoridades hayan rechazado y hecho caso omiso a la información manipulada que les quise hacer llegar, y estoy totalmente confiado, que cuando todo esté dicho, los ataques encontra del Centro y la Familia Berg, también serán rechazados e ignorados.  A continuación mi historia:

En 1988, un Kabbalista/rabino de nombre Rabino Philip Berg vino a Toronto a dar una charla, más o menos unas 300 personas vinieron a escuchar a este Kabbalista.  Después de tantos años de estar buscando a D..s por medio de diferentes religiones y filosofías orientales, me alegro de sobremanera escuchar la charla de el Rav Berg sobre kabalah y la espiritualidad.  En poco tiempo me volví un alumno del Centro de Kabbalah en Toronto; y me asombraban los temas que eran cubiertos de manera entendible y clara dentro del centro. Mi maestro era un joven de nombre Eitan Yardeni—quien años después obtendría gran atención por ser el guía espiritual de Madonna.

Desde el año 1988 hasta el año 1994, me convertí en un voluntario activo de El Centro de Kabbalah.  Luego por una diferencia de ideas sobre una “halacha”(leyes judías) entre el Rav Berg y yo, rápidamente me sentí desencantado y apartado.  Me fui del Centro de Kabbalah, una organización que me ha enseñando casi todo lo que se hoy en día sobre la Torah y La Kabbalah.

Mi desacuerdo me llevó a una batalla en contra del El Centro de Kabbalah, en cualquier forma que se me ocurriera.

Sabía que el Centro no había hecho nada malo; sin embargo solamente quería crear un caso y hacer daño.  Hice todo tipo de cosas que sabia estaban mal.  Actuaba como un maniático, con rabia, teniendo un comportamiento abusivo alimentado por mi ego y ayudado también por ser bipolar.  Incluso terminé abusando de mi propia esposa.

Si miro atrás puedo ver que estaba poseído. Esta es la realidad.  Estaba posesionado por mi propio ego, pero soy un adulto y como tal debo tomar responsabilidad por la cama que arme.

Recogí muchos de los Zóhar que el Centro de Kabbalah había esparcido por el mundo.  Estos Zóhars encontraron su camino a la basura gracias a mis deseos, grupos de Tefilin (Filacteria) que habían sido hechos en el Centro de Kabbalah fueron incendiados, siguiendo mis órdenes.  Mi reciente rabia y odio por el Centro de Kabbalah era inexplicable; difundí información negativa a muchas librerías e incluso a las Autoridades Federales y Municipales.

Cuando WABC, una televisora de los Estados Unidos estaban tratando de hacer un reportaje del Centro, representantes de la misma me contactaron y dedique gran cantidad de tiempo a proveerles información errada y negativa.  Lo mismo hice con el Wall Street Journal.

Me puse en contacto con autoridades Federales en los Estados Unidos y en Canadá para que estas entidades le hicieran una auditoria al Centro de Kabbalah y sus oficinas.

Mas o menos un año después de que en 1994 me fuera del Centro de Kabbalah, mi vida se fue por el drenaje; hoy en día puedo ver que simplemente fue obra de mi odio y toda la guerra que quise levantarle al Centro;  desde ese momento me divorcie de la mujer con la cual estuve 40 años, me vi obligado a declarar en banca rota el negocio familiar, mi familia está completamente distanciada de mi y además perdí todos mis bienes.

He encontrado que ninguna otra organización tiene rezos tan hermosos e inyectados con tanto poder y energía como los del Centro de Kabbalah, algo que no quise ver cuando emprendí mi batalla en su contra.

Deben estar anuentes que todas esas críticas no vienen de fuentes correctas.  Lo supe desde el primer momento.  Al ver cuan fanáticos son estos rabinos, me recuerdan tanto como fui.  Simplemente tienen celos.  Sienten celos incluso entre ellos mismos.  Rav Berg ha podido hacer lo que más nadie ha podido— creo la unión en los rabinos, ya que todos se oponían a La Kabbalah.

La gente lamentablemente es influenciada, como lo fui yo, por los rabinos que dicen que El Centro es un culto, una secta.

Desde el momento que entre en razón contacté a Karen y me disculpé por todo lo que había hecho.

Recordar todo el amor y alegrías que compartí con los maestros y estudiantes de El Centro de Kabbalah ha sido lo que me impulsó a regresar al Centro luego de 17 pesados años desde el momento de mi partida.

Extrañaba mi vida… los maestros y estudiantes, así como también al Rav Berg, Karen Berg, Michael Berg y Yehuda Berg.

Por años estuve involucrado en el Centro de Kabbalah (hasta finales de 1994) y mi mejor amigo dentro de la organización  era y aun es el Rabino Yehuda Berg, simplemente tenemos una relación cercana, de amor, que fluye naturalmente.  Luego que decidí alejarme del Centro, Yehuda siempre estuvo ahí para recibir cada uno de mis mensajes que esparciría a nivel global.  En esos años me vio escribiendo mis puntos de vista en varios temas tocados en la Torah, dichos mensajes son difundidos a millones de personas influenciados por la Torah hoy en día alrededor del mundo.  Cuando comencé a apegarme a Rebbe Nashman Of Breslov, luego de pertenecer por años al Centro de Kabbalah, Yehuda me enviaba mensajes referentes a este tema, e incluía una hermosa foto de la tumba del estudiante más apegado de Rebbe Nachman, Rav Noson of Nemirov.

Siempre he mantenido mi amor por Yehuda, el vivo ejemplo del amor que el Centro de Kabbalah lucha por pasar de persona a persona, judíos o no, alrededor del mundo.

El Rav (el Kabbalista Rav Berg, padre de Yehuda) siempre fue mi Rabino.

Sin importar nada.

Incluso cuando me desmoroné, jamás dejé de pensar en el Rav Berg como mi rabino y maestro.

Él fue quien me regaló vida, además de conocimientos profundos y me trajo de vuelta a vivir bajo las verdades de la biblia.

Sólo existe una persona como el Rav Berg en una generación.

Estoy totalmente avergonzado de lo que hice.

Mi odio sin razón se transformó en amor sin razón!

Shmuel (“Steve”) Glass

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MIS COMENTARIOS:

Al leer la carta de Stephen lloré.  Lo conozco desde 1989. Me causó dolor ver por lo que tuvo que pasar y me ayudó a abrir mis propios ojos a la oposición irracional de algunas personas— oposición de la cual he sido testigo por los últimos 22 años y conocido sobre los últimos 2000 años.

Comencé a estudiar Kabbalah en 1989, en Toronto.  En 1994 me mudé con mi esposa y mis 4 hijos a Los Ángeles.  Nosotros teníamos un Centro de Kabbalah en Toronto muy activo.  Yo ayudaba tantas horas como pudiera,  apasionado por la sabiduría y enamorado de su misión — enseñar la sabiduría para así crear una mejor vida y un mejor mundo.

Desafortunadamente, en ese momento, no tenía yo la menor idea de lo que crear un mejor mundo de verdad significaba.   No tenía idea que la única forma de crear un mejor mundo era creando un mejor YO.  Era una lección difícil.  Muy dolorosa.  Pero sólo para mi ego.  El ego es algo gracioso.  Las guerras nunca son peleadas por tierras, territorios, recursos, dinero o poder.  Las guerras son peleadas por el ego humano.  Punto.

Y no se equivoquen: los hombres prefieren morir que sufrir la humillación y la subyugación de su ego.  Las personas a menudo se suicidan solo para prevenir el sufrimiento de su ego.  Nunca subestimen el poder del sufrimiento de un ego.

Y ahí está el problema con La Kabbalah como es enseñada en el Centro de Kabbalah.

Los maestros del linaje del Centro de Kabbalah exponen el ego humano.  Todo el propósito de la Biblia era ayudar a la humanidad a que transformara  su naturaleza egoísta, intolerante, narcisista en lo opuesto — un ser que comparta, sea tolerante y se preocupe desinteresadamente por las personas que lo rodean.  De la misma manera que el ego humano incita a las peleas entre hermanos, amigos, negocios, religiones y países; financia las guerras en contra de la sabiduría que muestra todos los  astutos e inteligentes disfraces del ego.

Así que al final, si usted quiere llegar a la verdadera razón de todo, el problema real con el Centro de Kabbalah es que exige el control de nuestro ego.  La Kabbalah nos exige transformarlo, cambiar la finalidad de nuestra unidad, nuestro talento y reorientar nuestra ambición hacia la ofrenda de amor incondicional, la atención, la amabilidad y la asistencia a toda la humanidad, sin importar la raza, religión, partido político, social o situación económica.

Contrariamente a la creencia popular, no hemos venido a este mundo para hacer realidad nuestros sueños, a pesar de lo que nuestro ego nos dice. Vinimos a este mundo para apoyar a otros y ayudar a hacer realidad sus sueños. Y cuando hacemos esto, seis billones de personas nos ayudan a alcanzar nuestros sueños.  Esta es una visión sutil en el sentido de la vida, un matiz poco ortodoxo y dinámico que lleva toda una vida para comprender e interiorizar realmente.

Ahí está el propósito del Centro de Kabbalah: a enseñarme cómo ayudarte a hacer tu vida un poco mejor, más agradable, más dulce, por mi propia existencia. No de una manera dramática y heroica, pero en términos de simple bondad humana, la atención y un poco de dedicación.

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Sólo el ego impide que esto ocurra.

Tarde o temprano, si tú tienes la valentía de predicar con el ejemplo que el Centro de Kabbalah enseña, se te pedirá pelar una capa de ego y exponer tu corazón. Imaginemos, por un momento, ser acusado públicamente o avergonzado. Difícil verdad? Bueno, este es el tipo de sacrificio al ego cuando uno permanece en un camino espiritual. No todos tienen que llegar a ese nivel. Sólo un verdadero Kabbalista tiene el coraje de llegar allí.

Como dijo el gran Kabbalista del siglo trece, Rabbi Abraham Abulafia:

“Si Dios hizo que el Kabbalista llegara hasta el punto de que rabinos y toda la comunidad inventaran mentiras sobre él y le llamen loco, e incluso los niños en la calle le llamen demonio;  debe hacerse fuerte como un león y no buscar venganza. Se debe hacer esto por el bien de Dios y no por el bien del honor. Debido a que Dios hace esto con todos los verdaderos sabios kabbalistas de la verdad. “

Al estar en un camino espiritual debemos estar dispuestos a tener “la piel en el juego”. En un momento dado, el ego tiene que ser provocado hasta el punto de duda. No es fácil aprender a amar a tu prójimo sin condiciones. Simplemente no lo es. Sobre todo si ese vecino no es una persona agradable. Esta es el tipo  de transformación que a los kabbalistas se les enseñan. Hay personas que se oponen fanáticamente el Centro de Kabbalah y quieren salvar al mundo de los kabbalistas. Pero sabemos que si alguien experimenta la verdad auténtica, junto con lo que se refiere a la comprensión de que cada persona debe encontrar la verdad por sí mismos.

Así que si alguien trata de convencerte, o predicar entonces podría decir que no están tan seguros de su verdad. Una persona con la verdad no necesita convencer a los demás. Se permite a cada persona el espacio y la dignidad de encontrar la verdad por sí mismos.

Hay todo tipo de fanáticos que dicen que quieren cambiar el mundo. Si tú tienes la sabiduría, entonces ya no querrás cambiar el mundo. Tú entiendes que lo mejor que puedes hacer es cambiar y ser más amable, más tolerante. Y si cada uno de nosotros lo hace, esto es lo que cambiará el mundo.

Tan simple, tan profundo.

Billy Philips

Billy Phillips es estudiante del Kabbalista Rav berg y Karen Berg desde 1989. Ha tenido el papel decisivo de ayudar a que la Kabbalah sea accesible a las masas, trabajando en proyectos tanto privados como públicos bajo la guía del Kabbalista Rav Berg. Ha ofrecido conferencias acerca de una variedad de temas, siendo el más notable la profunda conexión entre Kabbalah, el Cristianismo, el Islam y el mundo de la Ciencia.

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1 Response

  1. Mir dice:

    Tiene razón… la sabiduría entre las manos enseña que venimos al mundo solo a corregir cada dolor, corto circuito o sufrimiento que hayamos producido en esta o en otras vidas.
    Entonces nadie puede lastimarnos ni hacernos daño o sea que cualquier cosa que hagamos hacia afuera en realidad nos lo estamos haciendo a nosotros mismos…esto nos obliga a tomar CONCIENCIA y asumir la RESPONSABILIDAD de hacernos cargo cuando las cosas no funcionan como quisiéramos.

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